“La calunnia, è un venticello …”
Cesar A. Dillon
Buenos Aires, Octubre de 2006
“IL CASO SALIERI” de Vittorio Della Croce y Francesco Blanchetti - (Edizioni Eda, Torino – Italia – 640 páginas; 1994)
Constituye sin duda un caso único en el campo de la biografía que el libro dedique a su personaje las primeras 70 páginas del trabajo para exculparlo de la acusación de ser un asesino. Y no un criminal cualquiera, si no aquél que habría matado a quien es por muchos considerado el más grande músico que haya existido. Della Croce a quien se debe ese primer capítulo ( L'enigma della morte di Mozart ) de esta biografía, ha hecho un trabajo concienzudo de investigación de un acontecimiento del que han pasado ya más de dos siglos (5 de diciembre de 1791, muerte de Mozart), y sin embargo nos lo trae patente a nuestros ojos con notable realismo. Es un ejemplo de trabajo de investigación histórica casi policial en la que parece no haberse dejado de lado ningún antecedente, documento u opinión sin ser analizado en las fuentes originales. Seguir a Della Croce en el estudio de todas las pistas que tratan la muerte de Mozart convierte al lector en un investigador paralelo tratando de descifrar el enigma planteado. Esas 70 páginas en forma independiente del resto de la obra tienen vida propia, y de por sí justificarían su edición independiente. Y la conclusión es terminante, Salieri fue víctima de una infame calumnia que debió soportar como una pesada carga en los últimos y tristes días de su vida.
El libro sigue el criterio de presentar la vida del personaje y su obra en secciones independientes, si bien las circunstancias y los temas llevan a entrelazar ambos aspectos en más de una ocasión.
Antonio Salieri nació en Legnano en 1750 y se formó musicalmente en Venecia bajo la guía de Leopold Gassmann, compositor de la Corte del Emperador de Austria, quien lo llevó a Viena donde habría de completar sus estudios (Gluck fue uno de sus maestros, y gran admirador de sus dotes musicales) y entrar asimismo al servicio de la Corte, en la cual habría de permanecer prácticamente a lo largo de toda su vida. Así fue ocupando poco a poco los principales cargos hasta ser nombrado finalmente Kapellmeister por el Emperador José II de Austria.
Salieri dirigió el destino del Teatro de la Corte por un cuarto de siglo, pero no por ello limitó su actividad a Viena. Entre 1778 y 1880 realizó diversos viajes a Italia donde presentó media docena de óperas, y tuvo el honor que una de ellas, “L'Europa riconosciuta” inaugurara el Teatro La Scala de Milán. Pero más importante habría de resultar su paso por París, donde llegó con el patrocinio de Gluck y en la que presentó “Les Danaïdes” (1784), y “Tarare” (1787) consideradas ejemplos de la “tragédie lyrique” siguiendo las pautas marcadas por la llamada “reforma” de Gluck .
Salieri fue esencialmente un músico para el teatro. Sus 40 óperas, a más de otra media docena de obras inconclusas así lo denotan claramente. Aparte de ello fue autor de cuatro Oratorios, cantatas, Misas, otras obras religiosas menores y unas veinte partituras instrumentales. No es de extrañar en consecuencia que el análisis de sus óperas abarque una parte sustancial del trabajo de Della Croce y Blanchetti. En el caso de cada una de esas partituras se citan los antecedentes del libreto y de la composición de la partitura, los detalles del estreno y su recepción por el público y la crónica especializada, y en todos los casos se provee una sinopsis sustancial del argumento.
Antonio Salieri falleció en 1825 poco antes de cumplir los 75 años, respetado, célebre y a la vez prontamente olvidado, salvo por la maledicencia de la época. Nuevas tendencias en el campo de la música habrían de incorporarlo a la lista de aquellos que son más famosos por sus alumnos que por sus obras, y en el caso de Antonio Salieri no debe olvidarse que en una forma u otra lo fueron Beethoven y Schubert . Ello le asegura un sitial en la historia de la música.
El libro se integra con varios apéndices: una bibliografía esencial, un catalogo de obras, un índice de nombres y obras citadas en el texto y otros. Compositor, como hemos dicho, esencialmente para el teatro, las 40 partituras para la escena se encuentran detalladas con título, libretista, lugar y fecha de estreno, lista de personajes de cada ópera, y en el caso de ser conocidos –más de la mitad- el elenco de cantantes completo de su estreno. Ello cierra esta interesante obra de la pequeña gran colección de bolsillo “Realtá Musicali” que cuenta con volúmenes de gran interés sobre variados temas de la música y sus intérpretes.
En pocos días más Buenos Aires conocerá por vez primera una de las óperas de Salieri, será el turno de “Les Danaïdes”, precisamente aquella que recibió los elogios de Spontini y Berlioz, y a la que los autores de esta biografía califican, por su fuerza expresiva sin duda como el punto mas alto alcanzado por Salieri en la tragedia en música. Será entonces el momento en que el público de Buenos Aires aprecie finalmente a Antonio Salieri, un “caso” en el terreno de la vida y de la música.