UNA MUJER MODERNA
Por Eduardo Benarroch
GLYNDEBOURNE
FESTIVAL 2005 - FESTIVAL THEATRE - 11 de julio -
Handel - GIULIO CESARE -
Sarah
Connolly (Giulio Cesare), Alexander Ashworth (Curio), Patricia Bardon (Cornelia)
Angelika Kirchschlager (Sesto), Danielle de Niese (Cleopatra), Rachid Ben Abdeslam
(Nireno), Christophe Dumaux (Tolomeo), Christopher Maltman (Achilla).Orchestra
of the Age of Enlightment - Director de orquesta : William Christie. The Glyndebourne
Chorus - Director de coro: Bernard McDonald. Dirección de escena: David
Mc Vicar.Escenografía: Robert Jones.
Vestuario: Brigitte Reiffenstuel.
Iluminación: Paule Constable.

- ESTA NUEVA PRODUCCIÓN CONTÓ CON EL PATROCINIO DE BALLI -
Hay
estos dias una tendencia a mirar a la historia en forma telescópica, o
sea através de mezclas de varios eventos históricos que son catapultados
uno encima del otro haciendo que el espectador piense en varias épocas
al mimso tiempo.
Esto es algo peligroso porque puede llegar a distraer del
tema central de la obra que en algunos casos es muy específico en cuanto
a lugar y tipo histórico.
Giulio Cesare es una de esas obras que se
prestan al tratamiento moderno y hace pocos meses vi una puesta de la obra teatral
presentada en forma muy actual y al mismo tiempo muy convincente.
La opera
de Handel, presentada por primera vez en el Festival de Glyndebourne, se basa
en la obra de Giacomo Francesco Bussani "Giulio Cesare en Egitto" con
libreto de Nicola Francesco Haym. Es también su obra más larga.
Fué
la primera de las tres obras maestras estrenada por Handel en 1724 en el Kings
Theatre de Londres durante un período de 12 meses, las otras siguientes
fueron Tamerlano y Rodelinda.
Mientras que através del cine y de la
obra de Shakespeare conocemos la tragedia de Julius Cesar, la obra de Handel es
mucho más comedia que tragedia. Es casi una pantomima, especialmente si
se la ve en la nueva puesta de David McVicar para este festival tan popular de
verano inglés.
La idea de Mc Vicar es de catapultar varios períodos
historicos y presentar la obra durante la ocupación británica de
Egipto durante el reino de Victoria. Giulio CEsare es un general británico
con casaca roja quien llega con su comitiva de oficiales, y Tolomeo es el rey
local desequelibrado, medio loco, con mas de una similitud física con el
Rey Luis II de Baviera pero mucho mas impredecible que aquél.

Pero
lo que mas llama la atención y también es lo que mas ha indignado
a algunos criticos locales, es el tratamiento de la acción y en especial
la de Cleopatra.
He aquí una muchacha moderna, entregada al placer y
a las intrigas de la corte, su pasión es el baile y para cada aria (y sus
da capi) hay una coregrafía de baile moderno que podría ser vista
sin problemas en cualquier night club.
Claro que esta Cleopatra es muy bella
y su figura es excepcional y sabe bailar muy bien (fue bailarina antes de convertirse
en cantante), pero uno se pregunta si esto es todo lo que se puede sacar a relucir
de un carácter tan rico como el de Cleopatra.
Si se agrega que a Mc
Vicar le encantan lo toques homosexuales en todas sus producciones no es sorpresa
para el lector que el sirviente de Cleopatra, Nireno, aparente ser homosexual
con gran éxito diviertiendo al público con sus amaneramientos y
bailes.
Pero si el ojo se divierte es el oído el que se saca la lotería
con esta producción dirigida con maestría sin par por William Christie,
veterano de muchas batallas operáticas y triunfador de esta.
Con una
Orchestra of the age of Enlightment inspirada por un director que parecía
moldear cada frase a nuevo dandole un vigor y dramatismo inusitados, mas una agilidad
rítimica que fascinaba a todo oyente interesado en las varias formas que
se puede presentar este compositor tan multifacético.
No había
recoveco orquestal que Christie no explorara y le sacudiera el polvo, una verdadera
maravilla sonora y de fraseo.
Además sus cadencias y el cuidado acompañamiento
de todos los cantantes hiceron de esta una tarde de lujo musical sin par.
Los
cantantes eran todos muy experimentados pero había curiosidad extrema por
escuchar a Sarah Connolly cantar su primer Giulio Cesare. Y como siempre esta
excelente artista dió una creación de excepción. Su apariencia
fué de gran dignidad y alcurnia, y siempre se concentró la atención
en su creación y no en la cantante, un signo seguro de una buena artista.

Su
Cleopatra fué confiada a la australiana americana Danielle de Niese, una
joven de escasos 25 años de figura espectacular y voz muy movible y flexible.
Si no causó dolor intenso en sus arias es porque la producción no
lo pide y eso es un problema, pero hubo una idea que iba mas alla y era la personificación
de la mujer moderna en Cleopatra, la joven que deja de lado la política
y sólo se entremezcla en ella para lograr su objetivo emocional de conquistar
a su amado Giulio Cesare! cosa que sucede en un espectacular final con la flota
de acorazados británicos dandole respaldo a la ocupación al fondo
del escenario.
No hay roles pequeños en esta obra y todos fueron confiados
a buenos cantantes /actores, desde el extraordinario Sesto de Angelika Kirchschlager,
la perfección absoluta de fisico y canto, a su madre Cornelia, actuada
con gran dignidad y orgullo de reina por una cantante de mucha valía, Patricia
Bardon.
El siempre ascendente Christopher Maltman presentó una gran
creación con su Achilla brutalizado por las batallas y que no posee un
ápice de consideración por sus vencidos, so es hasta que descubre
que ha sido traicionado por Tolomeo.
Y he aquí un rol jugoso y muchas
veces dejado de lado. No con Mc Vicar! porque en esta versión es confiado
a un contratenor, Christophe Dumaux, de figura alta y delgada y una actitud de
crueldad inherente en cada gesto, una especie de Herodes egipcio, pero mucho mas
impredecible que aquél porque este Tolomeo respondía en forma contradictoria
a las provocaciones a las que era sometido. De paso Dumaux cantó en forma
brillante.
Otro contratenor , Rachid Ben Abdeslam, cantó el cómico
rol de Nireno, el sirviente de Cleopatra y cómo hizo divertir al público
con sus andanzas y amaneramientos de orden homosexual!

La
escenografía fué sencilla y de epoca, y bien podría servir
a una docena de producciones de varios compositores, de Mozart a Rossini y a Verdi.....
Columnas
a los costados y un fondo de mar Mediterráneo... y el resto se lo imagina
el lector.
Pero esta fue una noche donde la música tuvo el papel mas
importante con cantantes de probada valía y otros que la probaron esa misma
noche, mas un director que bien sabe como presentar Handel con instrumentos similares
a los de la época (no me gusta llamarlos auténticos porque no lo
son) y con técnicas modernas de ejecución.
Un Handel de muy alto
nivel, pero que deja un interrogante en cuanto a drama... que es lo que nos hemos
perdido al convertir a Handel en pantomima....?
www.glyndebourne.com
Copyright
- Eduardo Benarroch - Julio 2005 - For Operayre -