LA AVENTURA DE LA ISLA DE LA MULA: RICHTER
Escribe: Eduardo Casullo


Richter: Opera de documental de Cámara, Dirección Franci Ollu, puesta en escena Jean-Paul Delor (se entrego un adjunto al programa donde aclara que la Puesta en escena está en realidad a cargo de Antoine Gindt),Richter: Alejandro Meerapfel, La Intérprete: Virginia Correa Dupuy, Balseiro: Carlos Natale, Grupo Diapasón Sur, dirigido por Mariano Moruja,Piano: Alejo Pérez y Emiliano Greizerstein, percusión: Ezequiel Finger. 26-09-03



Se presento en el Centro de Experimentación del Teatro Colón la "Opera Documental de Cámara: Richter" con Textos de Esteban Buch y Música de Mario Lorenzo, basada en un hecho histórico ocurrido en la Argentina de Perón en 1948. Esta obra será llevada luego a Paris donde se presentará el 14 de noviembre próximo en Automne, Théâtre Paris-Villete, resultando de esta forma, el primer espectaculo del CETC que realiza una gira.


El argumento se basa en un hecho ocurrido durante la Presidencia del General Perón, donde ronald Richter logró convencer al presidente de que podía lograr el control de una fusión nuclear y producir energía ilimitada. Se le otorgó un gran presupuesto y se comenzo a realizar las instalaciones correspondientes en Bariloche en la isla Huemul, llamada posteriormente y a raiz de este afaire, "la isla de la Huemul-a" y finalmente quedo "la isla de la Mula".
Fue el científico José A. Balseiro y su equipo quiene denunciaron la falsedad del embaucador y la imposibilidad de llegar a completar con éxito el proyecto.

Parece ser, sin embargo, que aún cuando el proyecto original falló, su trabajo impulsó el desarrollo de la física en la Argentina y en cierto modo. Las instalaciónes con parlantes entre los cuales se dice vagaba Richter realizando experimentos acusticos sirvieron de alguna manera para la creación del laboratorio que llevo adelante luego el Mtro.Kröpfl. Debemos destacar que para esa época, ya (en realidad en 1926 ya había elementos electroacústicos como el Pianorad, y que aproximadamente en los 50 ya estaba armado un importante estudio de música electrónica por ejemplo en Northwest German Radio Station en Colonia) Pierre Schaffer utilizaba ya medios electricos para la generación de sonidos. Existía también el Melochord que consistía en dos teclados independientes de rangos monofónicos y de ejecución paralelos y el famoso Teremín fruto de investigaciones en sistemas de alarmas de seguridad.

"Para el autor de los textos, Esteban Buch; Richter es una fantasía musical, una ficción pentagramada con notas al pie. Un simulacro, como su personaje.Y reflexiona; ¿Pero la ópera no es acaso desde siempre el lugar del simulacro? Por
eso el contrapunto entre el bombo peronista; con un líder a tres voces, múltiple y sin rostro; y la música electroacústica; la de fuentes invisibles; sigue la forma clásica de la soprano, el barítono y el tenor".(Información de prensa del Teatro Colón)

La Obra esta dividida en XI escenas, correspondientes a los distintos momentos de la história que se narra. Se entrega la sintesis argumental que es importante, porque aunque está cantada en castellano, el tratamiento vocal no siempre permite apreciar los textos.

La orquestación tiene un orgánico compuesto por dos pianos, percusión y una grabación electroacústica de muy buena factura que contribuye a crear el clima necesario para introducir al espectador en la aventura atómica.

En las partes asignadas al coro (digamos en realidad que el coro podría estar considerado como parte del orgánico por el tratamiento que tiene), la obra muestra una estética por momentos novedosa pese a que para los cantantes se recurre a efectos no muy nuevos como la utilización del falsete en la voz de Richter para forzar la amplitud de registro, la fragmentación de las palabras en forma sistemática y el parlado. (En este último punto y en algunos momentos, no se alcanza a entender el texto por los desniveles entre la intensidad de la voz y el volumen de la orquestación).

Alejandro Meerapfel tiene a su cargo el dificil rol de Richter, y lo cumple con excelente calidad vocal e interpretativa. El personaje va destruyendose a lo largo de la obra, mostrando su apogeo y su caida paulatina hasta que en el final, se revaloriza por lo que en realidad deja supuestamente a futuro.

Virginia Correa Dupuy logra con "La Interprete" un trabajo más que ponderable porque tanto desde lo vocal, como desde lo teatral logra transmitir al público la escencia del rol.

Carlos Natale completa el trío de personajes principales y con una línea clara muestra un Balseiro que también evoluciona a lo largo de la obra. Evolución que le permite de manera muy simple mostrar sus condiciones vocales.

La puesta en escena de Antoine Gindt, resulta muy adecuada no solo con el clima necesario sino también con la movilidad y carácter, destacandose la buena administración de este movimiento tanto con el "coro" como con los músicos. (Músicos que por otra parte son elementos de primera línea como Alejo Pérez y Emiliano Greizerstein).

La dirección musical a cargo de Frank Ollu es muy solvente, con una mano tremendamente clara y justa sobre todo en los momentos más complicados.

Toda obra nueva, en general, requiere más de una audición para poder ser valorada y apreciada en toda su intensidad, sin embargo en este caso, la claridad sonora y de la línea hace innecesario porque desde la primera audición se puede valorar la obra en su justa dimensión. Hay que destacár para mérito del compositor que se sostiene durante aproximadamente una hora y cuarto con ese simple orgánico muy bien aprovechado. Se juega también con efectos estereofónicos al colocar los pianos en lugares opuestos del escenario, recordando el canto y eco respuesta tan utilizado por Gluck en muchas de sus obras, pero desde una perspectiva absolutamente moderna.

Tiene momentos corales estupendos y sumamente dificiles de interpretar, lo cual habla sin duda del mérito de Mariano Moruja como preparador de este en realidad grupo de solistas que se coralizan. El tratamiento me recordó mucho el concepto de "orquestación coral" (en el sentido planteado por Rachmaninov) con un tratamiento sumamente complejo de la polifonía, para el cual se necesitan voces de alto nivel, con muy buena técnica y perfecto sentido del rítmo.

En definitiva, una obra bien lograda, con un equipo de alto nivel que esperamos tenga la suerte de ser grabada y de representarse con frecuencia. Bravo.

Curriculum de los autores y los directores (Información de Prensa Teatro Colón)

Mario Lorenzo Compositor Nació en Buenos Aires en 1968. Se graduó como Licenciado en Música con orientación en composición en la Facultad de Artes y Ciencias Musicales. Fue cofundador de Séptima Práctica, grupo para la creación y difusión de la música contemporánea. Por su trabajo como compositor,recibió diversas distinciones y apoyos de la Fundación Omega, del Centro para la Difusión de la Música Contemporanea (CDMC), de la Fundación Antorchas, del Instituto Italiano di Cultura, del Fondo Nacional de la Artes, la Fundazione Russolo-Pratella, de la Association Culturelle et Artistique (ACA) y de la Societé; Auteurs et Compositeurs (SACEM). Actualmente, trabaja en Francia como compositor e investigador en el Centre de Recherche en Informatique et Création Musicale (CICM) en la Maison de Sciences del, Homme Paris Nord.

Esteban Buch Escritor Nacido en Buenos Aires en 1963, reside en París desde 1990. Musicólogo, es actualmente catedrático de la Escuela de Altos Estudios de Ciencias Sociales de París, donde ha realizado su doctorado en Ciencias del lenguaje. Obtuvo el premio de estética del CNSMDP, y la beca Guggenheim en 1999.
Trabaja sobre la relación entre música y política, y es autor de numerosos artículos y libros: The Bomarzo affair (Adriana Hidalgo Editora, 2003), La novena de Beethoven; Una historia politica (Gallimard, 1999), Historia de un secreto; a proposito de la Suite Lyrique; de Alban Berg (Actes Sud, 1994), O juremos con gloria morir; Historia de una épica de Estado (Sudamericana, 1994) y El pintor de la Suiza argentina (Sudamericana, 1990).

Frank Ollu Dirección musical Nacido en La Rochelle, Francia, estudió corno con
André Cazalet y George Barboteu, y escritura musical con Jean-François Zygel. Tras su formación junto a Jonathan Nott, trabajó como director de orquestra asistente para la Bamberg Symphoniker, para la Orquesta Sinfónica de Lucerna y para el Ensemble Intercontemporain (2000 y 2002). Dirigió los grupos Asko, Elison, 2E2M, Musik Fabrik Recherche, KammerensembleN (Estocolmo), entre otros, la Orquesta del Conservatorio de París y la Queensland Symphony Orchestra. Desde 1990 integra el Ensemble Modern de Frankfurt. Con esa agrupación, realizó grabaciones con obras del compositor Fred Firth y la Cuarta sinfonía de Charles Ives.

Jean-Paul Delore Dirección escénica Desde 1980, integra la compañía Lézard
Dramatique, para la que ha puesto en escena distintos textos de dramaturgos contemporáneos o de repertorio. Desde 1992, escribió Encore (1992),Dommages (1995), Suite (1997), Les hommes (1997),Divagations régionales (1998) y Absences de problèmes (2000). Trabajó con músicos y compositores contemporáneos, con grupos deportivos (ASVEL Pok ta pok, 1984) y con jóvenes (La fôret des Zuckers, Teatro Nacional de Bretaña, 1993).Colabora regularmente con los músicos de ARFI.
Como actor ha trabajado bajo la dirección de Bruno Boëglin, Yves Charreton, Robert Gironès y Jean-Yves Picq. Actualmente, dirige Carnets Sud-Nord, proyecto en el que asocia músicos y actores de Kinshasa.